En honor a los seres queridos que han fallecido, este pan dulce con aroma a anís se sirve tradicionalmente durante la celebración del Día de los Muerto y tiene lugar durante segundo día de noviembre.
En casa, este pan dulce se ofrece en altares temporarios a los familiares y amigos que han fallecido.
Este pan tiene una forma generalmente redonda y se encuentra decorado con una masa con la forma del cráneo de una calavera, con piezas de masa en forma de huesos alrededor, luego es espolvoreado con azúcar de colores o es glaseado con jugo de naranja.
Aquí encontrarás la receta para recrear esta tradición en casa.
INGREDIENTES:
½ taza de azúcar granulada, más un poco de azúcar para espolvorear (utiliza azúcar morena o néctar de Agave para un dulce más saludable)
1/2 taza de sal fina
1 cucharada de té de semillas de anís
½ onza (2 paquetes) de levadura seca activa
½ taza de leche entera
½ taza de agua
8 cucharadas soperas de manteca sin sal (1 barra)
4 huevos grandes
5 ½ tazas de harina común, más un poco de harina para espolvorear la superficie de trabajo
Aceite vegetal para el bowl
1 yema de huevo batida con 2 cucharadas soperas de agua
INSTRUCCIONES
Mezcla el azúcar, sal, semillas de anís y la levadura en un bowl pequeño. Calienta la leche, agua y la manteca en una cacerola pequeña a fuego medio hasta que la manteca se derrita, no dejes que hierva. Agrega la mezcla de la leche a la mezcla seca y revuelve bien con un batidor de cocina.
Bate los huevos y 1 1/2 taza de harina y mézclalos bien. Agrega la harina sobrante de a poco revolviendo bien con una cuchara de madera hasta que la masa se una.
Coloca la masa sobre una tabla de madera enharinada y amasa alrededor de 9 a 10 minutos hasta que tome una consistencia suave, elástica y no pegajosa. Coloca en un bowl con aceite desparramado, cubre con un paño de cocina limpio y permite que la masa leude en un ambiente cálido hasta que haya duplicado su tamaño alrededor de 1 ½ hora.
Calienta el horno a350°Fy posiciona la bandeja del horno en el medio. Corta la masa y divídela en dos pedazos. Corta 3 bolas pequeñas (de alrededor de1 onza) de cada uno esos dos pedazos y moldéalas en forma de cráneo y huesos de calavera. Moldea pedazos grandes de masa para que formen panes redondos y coloca el cráneo y los huesos en la parte superior. Coloca los panes en una fuente para horno sobre papel manteca y deja que crezca una hora más.
Pinta los panes con la mezcla de yema de huevo y hornea. En la mitad del horneado; alrededor de 20 minutos después de colocar la fuente en el horno; saca los panes del horno y pinta con la mezcla de yema de huevo nuevamente. Vuelve a colocar en el horno y cocina alrededor de otros 20 minutos hasta que los panes estén dorados y suenen huecos al golpearlos.

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