
22 de mayo 2026. ¿Usted les cree a los políticos cuando prometen que ahora sí van a limpiar la casa? Mire, desde la Presidencia acaban de lanzar una propuesta que suena muy bonita en el papel: quieren armar una “Comisión de Integridad” en el INE para revisar con lupa a los candidatos y asegurarse de que ninguno tenga nexos con las mañas. Dicen que van a cruzar datos con la Fiscalía y la Unidad de Inteligencia Financiera para blindar las elecciones.
Suena bien, ¿no? Cualquiera diría: *”¡Qué bueno, por fin van a sacar a los delincuentes de las boletas!”*. Pero espérese tantito, no se trague el cuento tan rápido.
Ya salieron los primeros de la oposición, como el senador Ricardo Anaya, a decir lo que muchos pensamos: que esa comisión es puro maquillaje. ¿Por qué? Porque resulta que el plan no contempla castigos reales para los partidos que postulen a gente impresentable. O sea, es como avisar que va a haber operativo, pero sin multar a los que infrinjan la ley. Pura burocracia para lavarse las manos y pasarle la bolita a los demás.
Y aquí viene lo bueno. La presidenta Claudia Sheinbaum jura y perjura que en su partido no van a permitir a nadie untado por el narco. Pero la verdad es que el pueblo ya se sabe ese estribillo de memoria. Nos han prometido mil veces que van a acabar con la corrupción, y a la mera hora, las cosas siguen igual de torcidas. La confianza se gana con resultados, no con discursos mareadores.
¡Pero ojo! Hay un peligro peor. Imagínese meter al INE a investigar antecedentes en complicidad con el gobierno. ¿Qué va a pasar? Que al rato van a usar esa dichosa comisión no para limpiar las elecciones, sino como un “garrote político”. Van a ser juez y parte. Al candidato incómodo que vaya ganando, ¡pum!, le inventan una investigación para bajarlo de la carrera, mientras que a los suyos los van a dejar pasar como blancas palomitas.
Al final del día, a las calificadoras internacionales y a la economía les da miedo este relajo porque ven que se están rompiendo los contrapesos. El verdadero reto no es inventar más comisiones con nombres largos, sino aplicar la ley por igual, se trate de quien se trate.
Si no lo hacen así, esta nueva propuesta va a terminar en lo mismo de siempre: una promesa de campaña que se la lleva el viento, mientras que la justicia en México sigue igual… sorda, ciega y a la conveniencia del que tiene el poder.

Leave feedback about this