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REPORTAJE. La composición, un don de Dios

compositor

20 de enero. “Que lejos estoy del suelo donde eh nacido, inmensa nostalgia invade mi pensamiento y al verme tan solo y triste cual hoja al viento quisiera llorar, quisiera morir de sentimiento, oh Tierra del Sol, suspiro por verte”.

[audio:http://audio.xeouradio.com/REPORTAJES/2 REPORTAJE_COMPOSITORES_20012017.mp3] 

La letra de la universalmente conocida “Canción Mixteca”, de la autoría del huajuapeño José López Alavés, nos pone la piel chinita, sobre todo cuando estamos fuera de la tierra que nos vio nacer.

José López

Nacido el 14 de julio de 1889, López Alavés se inició en el mundo de la música a los diez años de edad, recibiendo clases de guitarra y mandolina; fue integrante de la Banda Infantil de Música de Huajuapan, y más tarde ingresó al Conservatorio Nacional de Música, donde realizó estudios de solfeo, armonía, piano, clarinete y contrapunto.

La más conocida de sus composiciones, la Canción Mixteca, fue escrita en el lapso de tres años, pues aunque en 1912 compuso la música, no fue sino hasta tres años después cuando escribió la letra en la ciudad de Querétaro, cuando formaba parte de la Banda de Música de la Brigada del General Fernando Reyes, la cual formaba parte de la División del Norte.

En 1918 participó en el Primer Concurso de Canciones Mexicanas, convocado por el periódico El Universal, obteniendo el primer lugar con la Canción Mixteca y el segundo lugar con La Apasionada.

Algunas de sus composiciones son Campanas pueblerinas, Linda chiquita, Cuánto te quiero morena y un himno dedicado al general Antonio de León.

Aunque López Alavés es sin duda el más famoso de los compositores nacidos en Huajuapan y la región Mixteca, no es el único; muchos otros han dado vida a melodías y canciones que nos hacen sufrir, llorar, disfrutar o bailar; muchas de ellas favorecen el amor.

Entre los compositores que vieron la luz en esta tierra se encuentra don Antonio Martínez Corro, quien es conocido por haber compilado la música del Jarabe Mixteco. Sin embargo, no son muchas las personas que saben que estudió siete años en la Escuela Nocturna de Bellas Artes, donde fue alumno de uno de los más grandes compositores mexicanos, don Manuel M. Ponce. Pocas personas saben que ocho años antes de su muerte perdió la vista, y aún así siguió componiendo y dando clases de música. Tampoco son muchas las personas que fue autor del Himno a Cristo Rey, que se canta en casi todo el mundo católico, así como de muchas melodías entre las que se encuentran Ita, Mixteca Mía, Canta, y ¿Por qué?

En 1910 la empresa Sony Music realizó cuatro discos denominados “200 años de la Historia de la música en México"; en el segundo de ellos se incluyó “El zopilote mojado”, que con “El gato montés” es uno de los pasodobles clásicos de la fiesta taurina.

La autoría de esta pieza se ha atribuido a diversos compositores, entre ellos a Zenón Flores, a Miguel Macías Femat, e incluso a Blas Galindo. Pero aunque una bisnieta de Miguel Macías asegura que los derechos de autor están registrados a nombre de este compositor, existen elementos para considerar que el verdadero autor de esa melodía fue el sacerdote huajuapeño José González Gatica.

Otros compositores del siglo XX, poco conocidos pero que escribieron piezas de gran calidad fueron Elisa Abascal, Fausto Cruz y Corro y Guillermo Escamilla.

Entre los compositores huajuapeños que aún viven destaca Gerardo Pérez Alvarado, quien ha escrito numerosas canciones populares, de las cuales al menos una decena han sido grabadas por cantantes conocidos como Luis Pérez Meza, y por tríos como Los Comodines y Románticos de América. Una de sus composiciones, “Ciudad que me inspira”, dedicada a Huajuapan, fue utilizada como tema institucional de la administración municipal 2014-2016.

Entre los compositores huajuapeños podemos mencionar también a José Barragán Pérez, quien adoptó el nombre artístico de Pepe Ody y desde muy chico adquirió el gusto por la música, gracias a la influencia de sus hermanos.

pepe Ody

“… Cuando sea yo grande voy a cantar como ellos. Años más tarde mi hermano murió de un accidente en México y cuando fui, vi su requinto que estaba colgado y lo tomé; llegaron unas muchachas y me dijeron si sabía tocarlo, y me pidieron que les enseñará, y de allí surge la idea de tocar y componer”, dijo.

Pepe Ody compuso más de 120 canciones, de las cuales se grabaron aproximadamente 90, entre ellas Rezare Por Ti, Suspiro por Ti, Amiga de la Infancia, Dulce Amor, Ofrenda de Amor y Corazón Libre.

Sin embargo, admite que ser compositor no ha sido nada fácil, ya que se tiene que tocar muchas puertas para que los productores crean en sus composiciones. Una de las que composición más importante sin duda alguna fue la Marcha a Huajuapan.

“Yo decía voy hacer un corrido que diga cómo fue la guerra de Independencia, cómo se rompió el sitio de Huajuapan´, y entonces empecé a hacerla, y cuando llegue con los directores de México me dijeron ‘esta composición está muy buena vamos a grabarla’”, dijo.

Entre los huajuapeños y mixtecos que han incursionado en el mundo de la composición se encuentra el sacerdote Luis Martínez Rivera, quien escribió la letra del Himno al Señor de los Corazones, aunque paradójicamente el autor de la música no fue un huajuapeño, sino un cantante popular oriundo de Huichapan, Hidalgo, Tirso Páiz.

Un personaje popular, el anunciador y animador de jaripeos Juan Herrera Loyola, el Chinuni, también ha dado vida a algunas canciones, aunque es poco conocida su faceta como compositor.

Un compositor que se ubica en la línea grupera es Rubén Lima Soriano, líder de los Sucesores del Norte, quien asegura que en cada letra plasma una vivencia personal, o el sentir del pueblo sobre alguna experiencia. En sus canciones habla lo mismo de la dicha del amor que de las decepciones amorosas.

Refiere que la primera canción que compuso fue “La mujer que adoré”, la cual dio título a su primer disco: posteriormente compuso temas como “Por puro orgullo”, “Mi Niña” y “Te quiero para mí”, entre otros.

Mencionó que si bien todas las canciones tienen un significado especial para los compositores, en lo particular el tema denominado “La mujer que estoy amando” es de sus preferidos porque lo compuso a su esposa.

Comentó que cada compositor trata de poner un sello en sus canciones y espera que cada una de ellas llegue al gusto del público y se convierta en un éxito. Rubén Lima aspira a estar a la altura de compositores como Teodoro Bello y Martín Urieta, y por eso algunos de sus temas plasman el dolor del amor que no se concretó o del amor que termina.

“Me va a doler hasta el alma cuando me digas ‘ya no te quiero’, que si me va a doler, pues ya ni modo, pero no voy a morirme; detrás de ti ya tuve muchas que me amaron mucho tiempo y pasé bellos momentos”, interpretó.

Lima Soriano manifestó que la tecnología y la piratería han afectado a los compositores; sin embargo está consciente de que éstas son realidades que tiene que enfrentar, y aunque por esta causa deje de percibir un ingreso, finalmente obtiene un beneficio mayor, pues sus temas obtienen una mayor difusión.

“La piratería al final de cuentas nos vino a beneficiar porque las disqueras nos tenían muy escondidos, ya que los discos valían 150 o hasta 200 pesos, y la piratería hizo que se fuera acabando la venta de discos, pero también te diste a conocer; ahora el disco viene siendo como la tarjeta de presentación, y sí a la gente le gusta, de ahí sale el contrato y sales ganando”, enfatizó.

Por su parte, el director de García Coros y Orquesta, Florencio Gómez García, manifestó que los compositores disfrutan al crear sus temas, y la satisfacción que obtienen es que el público escuche sus canciones; sin embargo lamenta que hoy en día se haya perdido el romanticismo, y con él gran parte de la inspiración.

“Lo que se ha perdido es la inspiración; en realidad hoy escuchamos algunas letras que no tienen ningún significado, aunque son muy respetables esos géneros”, dijo.

Gómez García, expresó que otra situación es la marginación en que los empresarios o agrupaciones tienen a los autores, ya que cuando una canción obtiene el éxito, generalmente sólo se reconoce al cantante o grupo que la interpreta, sin que el compositor reciba los créditos que le corresponden.

En relación con la piratería mencionó que ésta afecta considerablemente a los compositores:

“La piratería vino a afectar un poquito en lo que es el ámbito musical porque ya no hay regalías, nada de eso; y los compositores que hacemos diferentes géneros musicales en realidad lo hacemos por gusto, porque para adquirir algún beneficio hoy en día ya no es posible”, sentenció.

Aunque una canción pueda llegar a ser famosa, la mayor parte de los compositores permanece en el anonimato, pues salvo casos excepcionales como los de Agustín Lara, Armando Manzanero, José Alfredo Jiménez, Juan Gabriel, Roberto Cantoral y Joan Sebastian, entre otros, el público identifica más a los intérpretes que a los creadores.

Pareciera que quien pasa largas horas frente al papel en blanco, quien hurga entre recuerdos y experiencias, quien roba horas al sueño para transmitir emociones a través de la música y la letra de una canción, está condenado al olvido o, en el mejor de los casos, a un segundo plano.

Por eso, un 15 de enero, pero del año 1945, fue fundada la Sociedad de Autores y Compositores de México. Para conmemorar ese acontecimiento se estableció que el 15 de enero de cada año se festejara el Día del Compositor en nuestro, celebrándose de forma oficial por primera vez en el año 1983.

Hace unos días se conmemoró esta fecha, pero para la mayoría de las personas pasó inadvertida. A pesar de esta situación que bien podría calificarse de injusta, tal vez en este mismo instante, en algún lugar de nuestro país, e incluso en Huajuapan o en otras localidades de la Mixteca, un hombre o una mujer estén convirtiendo en música y letras sus vivencias, recuerdos, experiencias, alegrías, angustias y temores, para dar vida a canciones que tal vez escucharemos en la voz de otros, sin saber quién fue su creador.

Bien podríamos decir que los compositores recibieron de Dios un don, el de crear, el de plasmar en una canción todo un universo de imágenes y sentimientos y compartirlo con nosotros.

¡Felicidades, amigos compositores!

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