Editorial Huajuapan Noticias

El Editorial: No me ayudes, compadre

17 de marzo de 2026. En medio del reacomodo político internacional, Estados Unidos vuelve a marcar la pauta. Con presión económica, sanciones y músculo militar, ha decidido apretar a gobiernos como Venezuela y ahora Cuba.

Y en ese contexto, reaparece en redes el expresidente Andrés Manuel López Obrador, fijando postura, criticando a Estados Unidos y defendiendo —una vez más— a gobiernos que se dicen democráticos… aunque la realidad diga otra cosa.

Ahí está el caso de Nicolás Maduro, cuya caída a inicios de este 2026 marcó un punto de quiebre. Y ahora Cuba, encabezada por Miguel Díaz-Canel, enfrenta una crisis severa tras el freno al suministro de combustibles y nuevas sanciones impulsadas desde Washington.

La pregunta es simple:
¿cómo puede colapsar tan rápido un sistema que durante años presumió estabilidad, autosuficiencia y respaldo popular?

Pero más allá de eso, lo que llama la atención es el papel de México.

Porque mientras la presidenta Claudia Sheinbaum intenta mantener una postura diplomática, bajarle el tono al conflicto y evitar una confrontación directa… desde otro frente le complican el escenario.

Y ese frente tiene nombre: López Obrador.

El expresidente no solo opina, también actúa. Este fin de semana convocó a simpatizantes y militantes de Morena a donar recursos para apoyar a Cuba. Sí, ayudar… pero a través de un esquema que, para muchos, vuelve a encender focos rojos por la falta de claridad.

Y aquí es donde entra el contraste.

Porque mientras se pide dinero para otro país, en México hay comunidades enteras que siguen sin servicios básicos, sin seguridad y sin oportunidades.
Pero parece que eso pasa a segundo plano… cuando se trata de apoyar causas ideológicas.

Y por si fuera poco, la rapidez con la que se armó este mecanismo de apoyo contrasta con la realidad de millones de mexicanos que tardan meses —o años— en resolver un trámite.

Ahora bien, el tema no se queda en lo interno.
La pregunta es cómo va a reaccionar Donald Trump ante este tipo de movimientos.

Porque si algo ha dejado claro el gobierno estadounidense, es que no va a tolerar apoyos indirectos a países bajo sanción.

Y en ese escenario, quien termina dando la cara… es la presidenta.

Una presidenta que intenta gobernar, negociar y mantener equilibrio… mientras desde casa le mueven el tablero.

Por eso, viendo todo este enredo, la escena parece clara:
un gobierno tratando de evitar problemas… y otro actor generándolos.

Y entonces, la frase cae como anillo al dedo:No me ayudes, compadre

Leave feedback about this

  • Rating