Alicia Sandoval
14 de febrero.Que hay del romántico y sensual “Bésame, bésame mucho, como si fuera esta noche la última vez”, al prosaico pero pegajoso “Te ves bien buena pero bien, bien buena pareces una botella de Cocacola”…Las cosas han cambiado, pero los amorosos de Huajuapan y sus recuerdos aún persisten, en caminos andados, lugares para el amor, para el ligue como dicen los jóvenes hoy, que dejaron marcas inborrables en la memoria de la ciudad.
Este 14 de febrero, Neftalí González Huerta nos lleva a los tiempos en que Huajuapan era bañada por los brazos del Río Mixteco, cuando el agua fue el conducto para el amor y la clandestinidad le daba un toque romántico y hasta incluso épico, cuando escapar de las miradas, pero sobre todo de los padres era el deporte favorito de los novios.
“La joven se adelantaba algún lugar donde iba a traer agua del río y ahí se veía con el novio, en el río Huajuapan y el otro lugar importante era la barranca de Las Campanas, era un lugar acogedor, tranquilo, aislado, era un paseo familiar pero también un lugar donde se veían los novios, muy bonita la gruta, la humedad, lo verde siempre le ha atraído a las parejas”.
Narra que en época de lluvia el monte era propicio para ir a recoger azucenas y que las mujeres, las amorosas de Huajuapan, iban a cortarlas para regalar el perfume al motivo de su afecto.
Hacia 1945, la Hacienda de Santa Teresa también fue escenario de pasiones, cuando sus terrenos estaban llenos de caña y anís para hacer panela y azúcar, pero también de milpas de calabaza y fríjol, cuando entre los surcos brotaba la amapola y las jovencitas iban por esa exótica planta como obsequio para el ser amado.
Pero a decir de González Huerta los medios en donde ahora se conocen las parejas carecen de intimidad, al ser estruendosos y estrafalarios como las discotecas, los bailes… Pero antes, esos lugares también fueron el medio para conocer a una chica ó a un chico sólo que la sutileza y furtividad seguían siendo el ingrediente.
Lorenzo Micha Meza habla de “Los Colorines”, una refresquería ubicada en el entonces portal municipal en donde acudían las parejas a “noviar”, cuando aún no existían las cafeterías.
También el afamado baile del “Amor y la Amistad” que organizaba la Preparatoria número 3 y que era el más esperado del año, con música de Los Ángeles Negros, Los Freddys, Los Terrícolas, Los Socios del Ritmo y un grupo de Huajuapan llamado el Comboy que también tocaba en el portal municipal.
El kiosko del Parque Independencia, donde vendían nieves, también era lugar de encuentros.
“Cuando yo empezaba a noviar con mi esposa, íbamos a las famosas tardeadas, por Constitución 19, había un lugar donde hacían las tardeadas que empezaban a las 6 de la tarde, había un lugar que se llamaba el CCH en el hotel Yuli, todo era en orden la gente iba a buscar pareja”.
Don Mario Ortiz recuerda que los atrios de los templos eran buen lugar para el intercambio de miradas, además de los bailes del sábado de gloria. Lamenta que hoy las cosas sean distintas.
“Antes había más respeto, ahora hay más cachondeo, es la verdad…Al principio las miraditas, se encontraba uno en la calle el saludo, y como dice el Piporro ahí iba uno aventándose”.
El profesor Guadalupe Palacios Villa comenta que hace muchos años los novios se veían a escondidas en el Parque Independencia, ellos circulaban hacia la izquierda y ellas hacía la derecha, ahí se encontraban las miradas y comenzaba el cortejo.
“Los novios se veían a escondidas y ya cuando según se iba a pedir la mano de la novia ó algunos que iban a ser padrinos llevaban licor, una canasta de pan y los papás de la novia hacían una comida, era todo un ritual…ahora el noviazgo es a lo que te truje Chencha, ahora todo es desenfrenado actúan más los impulsos que los sentimientos”.
El padre Josafat Herrera Sánchez, cronista de Huajuapan recuerda que las cartas eran el medio de comunicación, donde fluían poemas, frases de amor que se escurrían de la tinta que permeaba el lenguaje del corazón, ahora según su perspectiva el libertinaje a acabado con el romanticismo y para él, el 14 de febrero es pura comercialización.
“El amor verdadero se manifiesta a través del trato que se le da a una y otra persona, no por medio de regalitos, el amor verdadero no tiene días, es de todos los días”.
Un grito de alerta de los amorosos, esos que callan, que piensan que el amor es el silencio más fino, que buscan, que saben que nunca han de encontrar porque el amor es la prórroga perpetua, los amorosos que son locos, sólo locos, sin Dios y sin diablo como escribió Jaime Sabines.

Leave feedback about this