Noticias

Hermana Horacio Franco a los pueblos a través de la música

Alicia Sandoval

16 de julio. El escenario estaba lleno de magia y la música cumplió su cometido, demostró que en el mundo no hay divisiones cuando los pueblos se hermanan y dialogan, en especial si lo hacen a través de las notas emanadas del alma.

 

Decenas de huajuapeños se dieron cita en el Teatro del Pueblo para disfrutar del concierto “Del Medioevo al Danzón” que la noche de ayer ofreció uno de los mejores flautistas del mundo, Horacio Franco, acompañado por la magistral ejecución del contrabajista Víctor Flores de la Orquesta Filarmónica de la Ciudad de México e integrante de la OFUNAM.

Al principio el escenario parecía adverso, había demasiado ruido en las inmediaciones, eran las 20:45 de la noche y el dueto aparecía, una combinación ecléctica: Horacio enfundado en un traje plateado, con la irreverencia que lo caracteriza y Flores de negro, el color de la noche.

Anunciaron que iniciarían con una pieza de Bach para afinar, y entonces el público tuvo que aguzar los oídos y quitar de su mente todos los distractores para enfocarse en las notas que emanaban de la primera flauta usada en el concierto de las 13 que acompañarían a Horacio en esta odisea, su primera vez en Huajuapan de León.

El recorrido musical fue de sorpresa en sorpresa, del Son de la Catarina de Yucatán el cual estuvo aderezado con un sonar de conchas que Horacio Franco llevaba en su pie izquierdo, hasta ese momento único, cuando el egresado del Sweelinck Conservatorium, en Ámsterdam invitó a los músicos de Juxtlahuaca a hacer un dueto que exaltó los corazones y llenó de orgullo las raíces mixtecas.

Más de una hora de concierto que sorprendió a los espectadores huajuapeños, muchos de los cuales nunca habían tenido la oportunidad de escuchar a Horacio, otros que ya lo conocían y que al saber que llegaría no quisieron perderse la oportunidad.

El recorrido musical prosiguió por temas barrocos, sacros, prehispánicos, danzones, cortesanos y hasta éxitos de los Beatles el público estaba expectante, silencioso, tímido, por momentos entregado en los aplausos cadenciosos que ofrecían a un danzón, pero al final recocijados y de pie aplaudiendo a quien, como homenaje les deleitó ya en el encore con el himno de pueblo Ñuu savi, “La Canción Mixteca”.

Leave feedback about this

  • Rating