Andrea Martínez
3 de abril. Los niños que desayunan, piensan con mayor claridad, resuelven problemas más fácilmente, y son menos propensos a estar irritables e inquietos durante las horas de estudio, reveló la Asociación de Médicos Cirujanos de la Mixteca A. C. en un boletín de publicación mensual.
Un artículo escrito por el pediatra Martín Aguilar Aguilar, indica que un estudio realizado por Michael Murphy del Hospital de Niños de Boston, encontró que niños que desayunaban con más frecuencia, tuvieron mejores calificaciones en matemáticas y fueron menos propensos a ser descritos por profesores y familiares como deprimidos, ansiosos o hiperactivos, además de que mejoró la puntualidad y disminuyeron las faltas a la escuela.
El desayuno, indicó el pediatra, es la comida más importante del día y a veces con las prisas o los 10 minutos más de sueño, los niños se van a la escuela sin tomarlo y llevando únicamente una bolsa de papas u otros alimentos poco nutritivos para el recreo.
Pro ello, aunque parezca simple, levantarse 15 minutos antes para no iniciar el día en ayunas puede ser una acción benéfica para la salud de toda la familia.
Idealmente un desayuno debe aportar una tercera parte de las demandas calórica y proteica que requiere una persona, así como tener un alto contenido de fibra y una pequeña cantidad de grasa.

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