Edwin García/Alicia Sandoval
05 de febrero. Un muerto, 60 familias evacuadas, y dos municipios incomunicados, fue el saldo de las constantes lluvias que provocaron el desbordamiento de los ríos Santo Domingo y Salado, en el distrito de Juxtlahuaca.
El Ejército Mexicano ya aplicó el Plan DNIII para ayudar a los posibles damnificados.
Omar Reyes Gonzales, de 50 años de edad, perdió la vida cuando fue arrastrado por el Río Salado que pasa en las márgenes de la población de Santa Rosa, Caxtlahuaca.
Muchas familias perdieron sus pertenencias cuando el río Santo Domingo llegó hasta los márgenes de la barranca.
En el municipio de San Martín Peras, a la altura de la comunidad de Guadalupe Nundaco, se desgajaron los cerros, lo que dejó incomunicados a más de 10 mil pobladores, incluidos los de Coicoyán de las Flores.
La Policía Estatal informó que ha llovido durante tres días y se preveían los desbordamientos; continúan las labores de salvamento.

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