Comunicado
18 de agosto. Lo olmeca fue ¿una civilización?, ¿una cultura?, ¿un estilo artístico?, ¿una manifestación cultural?… Los estudios más recientes sobre la que se considera la primera sociedad compleja de Mesoamérica fueron compendiados en dos volúmenes y tres DVD, luego de su exposición durante la Primera Mesa Redonda dedicada a este tema, que aún no ha logrado un consenso en su definición.
Esta obra editorial es producto del trabajo conjunto del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH); la Universidad Nacional Autónoma de México, a través del Instituto de Investigaciones Estéticas (IIE); y la Fundación Arqueológica del Nuevo Mundo, de la Universidad Brigham Young, Utah, Estados Unidos.
La olmequista Rebecca B. González Lauck —junto con la doctora María Teresa Uriarte, coordinadora de la publicación—, hizo hincapié en la diversidad de perspectivas acumuladas en ambos tomos de Olmeca: Balances y perspectivas, que incluye la arqueológica y la antropológica, al igual que la de la historia del arte y la lingüística.
Durante la primera presentación de las varias previstas de esta edición —dada la importancia de la misma—, la especialista intentó acotar la geografía de lo olmeca, que si bien tuvo su “Área Metropolitana” en la parte sur de la planicie costera del Golfo; también dejó su impronta a lo largo y ancho de Mesoamérica.
Muestra de ello es que los artículos reunidos en la Memoria de la Primera Mesa Redonda Olmeca, que se realizó en marzo de 2005, versan también en torno a sitios arqueológicos distribuidos en los actuales estados de Guerrero, Morelos, Oaxaca, Chiapas y Puebla, así como en los países de Guatemala y El Salvador; “en donde lo que se distingue son las diferencias”.
“No podemos olvidar que lo olmeca abarcó un periodo, entre un milenio, y un milenio y medio. Durante este lapso, los habitantes de la costa del Golfo no fueron lo únicos que poblaron Mesoamérica. Ahora sabemos que buena parte de este territorio contó con largas historias culturales que coinciden con lo olmeca”, expresó Lauck en el acto realizado en el Museo Nacional de Antropología.
Cabe citar que Olmeca: Balances y perspectivas, tendrá tres presentaciones más, los jueves 20 y 27 de agosto, en la Coordinación de Humanidades de la UNAM, ciudad de México; y en el Museo de Antropología de Xalapa, Veracruz, respectivamente. Mientras, el miércoles 9 de septiembre será comentado en la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco.
Rebecca B. González Lauck, responsable del Proyecto Arqueológico La Venta, del Centro INAH Tabasco, señaló que hace 30 años, la doctora Beatriz de la Fuente, con base en su estudio sobre la escultura monumental, advirtió que lo olmeca, el estilo, fue adoptado de maneras distintas por diversos grupos contemporáneos. “Hoy en día, especialistas que analizan figurillas y vasijas, están llegando a la misma conclusión”.
“En las últimas décadas, las investigaciones arqueológicas en lo olmeca, han puesto mayor énfasis en entender diferentes tipos de contextos, por ejemplo, estudiar las esculturas en relación con la arquitectura, tal y como se ha hecho en Teopantecuanitlán (Guerrero), La Venta o Zazacatla (Morelos). Se trata de comprender los recintos ceremoniales como parte de todo un desarrollo urbano, sea compacto o disperso, asociado al paisaje”.
En su oportunidad, María Teresa Uriarte, investigadora del IIE, dedicó la presentación de la Primera Mesa Redonda Olmeca, a la memoria de cuatro estudiosos: la historiadora del arte Beatriz de la Fuente, la antropóloga Kathryn Josserand, y los arqueólogos Felipe Solís (ex-director del Museo Nacional de Antropología) y Alejandro Martínez Muriel.
Comentó que además de la calidad editorial de los dos tomos que conforman la memoria, resulta una novedad la reproducción, en tres DVD, de las discusiones que los aproximadamente 35 expertos llevaron a puerta cerrada en el Museo Nacional de Antropología, durante los días 10, 11 y 12 de marzo de 2005.
Olmeca: Balances y perspectivas. Memoria de la Primera Mesa Redonda es resultado de una ardua “revisión y traducción de textos, porque deseábamos buenas imágenes y textos cuidados, además de incluir la mejor bibliografía publicada hasta el momento sobre los estudios de lo olmeca”.
Por su parte, Eduardo Matos Moctezuma, profesor emérito del INAH, refirió desde 1862, cuando el arqueólogo José Melgar descubrió la enorme cabeza de Hueyapan (sitio de Tres Zapotes, en Veracruz), se motivaron encontradas discusiones acerca de lo olmeca.
Al paso del tiempo y con mayor información —proporcionada por nuevos hallazgos— se acentuaron dichas controversias, hasta que en 1929 se definieron algunos de sus rasgos, por parte de Marshall Saville: cuerpos humanos con cabeza de aspecto felino, máscara de tigre, cabeza hendida, ojos inclinados, caninos prominentes y labios superiores proyectados.
“Esperamos que en próximas mesas redondas se pueda dar respuestas a muchas de las interrogantes planteadas en Olmeca: Balances y perspectivas, tal es el propósito de la investigación, lo que ayer tuvo vigencia hoy puede no tenerla, ante nuevas ideas y datos, que nos lleven a perspectivas promisorias que nos acerquen al conocimiento del fascinante mundo olmeca ”, concluyó.
Esta publicación también contó con los comentarios de la historiadora Durdiҫa Segota, y la arqueóloga Annic Daneels, adscritas a los institutos de investigaciones Estéticas, y Antropológicas, de la UNAM, respectivamente.

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