Beatriz García
28 de noviembre. Más del 60 por ciento del territorio mexicano sufre un proceso de desertificación, debido a la erosión de los suelos a consecuencia de la deforestación, la sequía y la falta de agua.
Más de la mitad de la población en México ha sido afectada por este fenómeno, pues provoca la pérdida de los suelos fértiles y la extinción de los recursos naturales, dejando a un gran número de poblaciones sin capacidad de producción.
La desertificación es la degradación o erosión de las tierras áridas, semiáridas y zonas subhúmedas secas, causada principalmente por variaciones climáticas y actividades humanas tales como el cultivo, el pastoreo excesivo, la deforestación y la falta de riego.
A nivel nacional y de acuerdo a datos proporcionado por la Comisión Nacional Forestal (CONAFOR), la Mixteca oaxaqueña es la región que presenta los niveles más graves de erosión en el país, seguida de zonas en los estados de Hidalgo, Querétaro, San Luis Potosí, Zacatecas y Tlaxcala.
La Mixteca, que incluye una parte de los estados de Oaxaca, Puebla y Guerrero y que barca una superficie de más de 50 mil hectáreas es una de las zonas más afectadas del mundo.
Por cada hectárea hay una pérdida de 200 toneladas de tierra, lo cuál significa que enfrenta un proceso acelerado de desertificación en más del 70 por ciento de su territorio.
Existe una relación directa entre los niveles de pobreza y la desertificación, pues los terrenos infértiles provocan la migración de los pobladores y con esto el estancamiento del desarrollo de las comunidades.
Una de las causas fundamentales de la degradación ha sido el uso del suelo forestal para la agricultura y la ganadería en terrenos que no son los más apropiados para estas actividades.
El director de Sierra Juárez Mixteca de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP), Gustavo Sánchez Benítez explicó que en la Mixteca la falta de educación por parte de los productores y ganaderos ha traído graves consecuencias a la región.
“Es evidente en la Mixteca el proceso de desertificación, la deforestación que hay, el deterioro de los suelos… 1:38 “Tiene que ver con las malas prácticas de manejo de ganado, con la agricultura extensiva, con una ganadería extensiva y trashumante que va a abastecer a los mercados de Huajuapan, de Tehuacán, sobre todo en la temporada que acaba de pasar, de la Fiesta del mole de caderas, el más manejo de los hatos de ganado es lo que contribuye en mucho a la deforestación y al empobrecimiento de los suelos”, dijo.
Agregó que en algunas áreas la restauración de los suelos ya es imposible
“También la apertura para la agricultura, el no hacer trabajos de restauración, las lluvias torrenciales que vienen, ya encuentran un suelo desprovisto de vegetación, la arrasan por eso luego vemos agua totalmente enchocolatada y es el suelo que se va lavando y va quedando pura roca ya son suelos que quedan inútiles”, indicó.
Sánchez Benítez señaló que actualmente la CONANP, en colaboración con otras dependencias como la CONAFOR y la SEMARNAT, trabaja en promover programas y proyectos para restaurar los suelos.
Algunos de los métodos usados para la recuperación de las superficies erosionadas son la creación de depósitos para la retención de agua, la construcción de barreras naturales y la instalación de bordos para detener las corrientes de agua.
“Nosotros estamos empeñados en hacer obras de restauración de suelos, que permitan recuperar el suelo, recuperar vegetación, hacer que la tierra vuelva a ser apta para la agricultura, donde se pueda, hay lugares donde ya no”, destacó.
En este sentido, destacó el esfuerzo de algunas autoridades municipales y organizaciones como el caso del Centro de Desarrollo Integral Campesino de La Mixteca (CEDICAM), dirigido por el campesino, Jesús León Santos ganador del premio ambiental Goldman por haber reforestado más de un millón de árboles,
“Hay procesos muy interesantes de restauración de suelos, uno de ellos es la zona de Nochixtlán, donde una organización no gubernamental que es el CEDICAM acaba de ganar un premio muy importante por este trabajo de restauración de suelos”, explicó.
A principios de los años 80, el mixteco León Santos, cofundador del CEDICAM, comenzó a participar en la organización de campañas de reforestación y creó un sistema de viveros comunitarios.
León fue pionero en la construcción de zanjas de contorno, muros de retención y terrazas que capturan el agua de lluvia y previenen la erosión de las laderas. León y CEDICAM ahora trabajan con más de mil 500 campesinos en doce comunidades. Han sembrado más de un millón de árboles y reforestado más de mil hectáreas.
La restauración de los suelos mixtecos es un proceso largo que implica la colaboración de las autoridades y los habitantes de la región, quienes deben estar conscientes de lo urgente que es solucionar el problema ahora, pues después podría ser demasiado tarde.

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